ÁRTÍCULO DEL PRIMER PREMIO PERIODÍSTICO DE JÓVENES ADMINISTRADORES
OTORGADO EN EL XIII ENCUENTRO NACIONAL DE JÓVENES ADMINISTRADORES,
ORGANIZADO POR EL COLEGIO DE ASTURIAS EL 25 DE MAYO DE 2009
TRABAJO DE “ANDAR POR CASA” (LA AJENA)
Autor: REYES TOLOSA FUERTES
COLEGIO DE VALENCIA
Vicios de la construcción, humedades, tuberías, ascensor, fachadas, rampa de garaje,
TDT… todos estos elementos confabulados podrían ser el guión de la película “Esta casa es
una ruina”, pero no, se trata de esos otros inquilinos de nuestras comunidades y que se
corresponden cada uno de ellos con nombres propios como Sra María, Luís el del 5º, Amparo y
Toni, Sr Rafael, la vecina de abajo, los Pérez y un largo etc., cientos de preguntas y apenas
veinticuatro artículos de la Ley de Propiedad Horizontal ( tal vez denominada así por
encontrarse adormecida) para resolverlas.
Cuando empecé en esta profesión en septiembre de 2008 con mi primera finca, no
podía ni imaginar la vida (con sus vientos favorables y desfavorables) que se esconde tras las
paredes de cada una de las fincas de la ciudad, ser contratado como administrad@r significa
subir al cielo (léase terraza), pero también bajar al infierno (garaje), unas veces en ascensor
(cuando funciona) y otras por la escalera, esquivando los posibles golpes de las puertas de los
vecinos y dándote cuenta de que la pintura necesita un retoque. Decidí comenzar como
administradora casi a la par que como abogada porque pienso que ambas profesiones pueden
ser complementarias, en ambas se trabaja con el derecho, la negociación (la solución
extrajudicial de conflictos), el estudio continuo, la paciencia infinita y porque… tal vez tengan
razón quienes destacan mi locura.
Dificultades muchas: hacer entender a los propietarios que no eres su enemigo, y que
ellos no lo sean entré sí, conseguir que se respete tu profesión, negociar con proveedores,
administración, vecinos ociosos que encuentran en el control de tu trabajo una forma
alternativa de ocio.
Otra de las dificultades/ventajas es el horario de trabajo ya que si bien eres “libre” de
organizar tu jornada, las Juntas de propietarios suelen terminar cuando el sol se ha ocultado y
conciliar vida familiar y laboral en esos días se antoja difícil, por otra parte la jornada de
incidencias de los propietarios también es libre, los ascensores no entienden que un miércoles
santo es mal día para estropearse. En este punto dos consejos: 1º adquirir un teléfono que no
queme tu mano aunque eche humo y 2º no digas en tu primera cita con una posible conquista
que eres…administrador de fincas!
Aunque bien pensado tal vez si en esa primera cita dices que eres administrador la
conversación está asegurada contando alguna de las anéctodas que la profesión te regala a
diario, y que luego te permiten compartir con los compañeros y amigos momentos de diversión,
así desde la propia denominación “agministrador”, hasta la llamada que te dice que el viento ha
roto una ventana y se han caído los “junquillos” , imaginaba miles de junquillos deambulando
perdidos e indefensos, abandonados a su suerte, mientras me preguntaba qué forma tendrían
los junquillos.
En cuanto al Colegio, para mí ha sido fundamental en mi inicio por contribuir a
formarme, asesorarme, valorarme y relacionarme con unos compañeros (dejando a parte las
excepciones que confirman la regla) en los que he encontrado un enorme apoyo y amistad.
Son estos COMPAÑEROS, a quienes tanto respeto tengo, quienes con su ejemplo me
impulsan a continuar en esta profesión en la que no cabe el aburrimiento y de la que tanto me
queda por aprender para que mi trabajo de “andar por casa” contribuya a solucionar, en la
medida de lo posible, alguno de los problemas de gente como la Sra. María o Luís el del 5º.